El vicedecano Diego de Charras y el secretario académico, Hugo Lewin, encabezaron este jueves 11/12 la ceremonia de jura de más de 50 graduados que se recibieron en tiempos de pandemia.
Acompañado en el estrado por la directora de Trabajo Social, Soraya Giraldez, su par de Ciencia Política, Miguel De Luca, y los secretarios académicos de Relaciones del Trabajo, Matías Cao, y Sociología, Sandra Guimenez, y la coordinadora técnica de Ciencias de la Comunicación, Yamila Campo, de Charras reivindicó la «importancia de los rituales» y explicó que esta jura extraordinaria se organizó con el compromiso de todos los actores de la comunidad académica.
El Vicedecano llevó el saludo de la decana Ana Arias y parafraseó una de sus consignas en cada jura de grado: «Quienes estudiamos ciencias sociales lo hacemos porque creemos que es posible transformar la sociedad en la que vivimos», recordó. Y agregó que «el juramento porta ese compromiso y los instamos a que no lo pierdan, que lo mantengan y lo reproduzcan».
Bajo ese enfoque, resaltó ante el auditorio: «Son graduados de la UBA, una marca de identidad fuerte, que se lleva forever. Implica un compromiso con una óptica, fuertemente marcada por la perspectiva de progresividad de derechos y una perspectiva de lucha». «Tenemos un compromiso como cientistas sociales de seguir luchando para que la perspectiva de derechos vaya en progreso. No se vayan lejos, vuelvan a ayudarnos a sostener y defender la universidad pública», concluyó.
Antes que de Charras, se dirigió a quienes juraban esta tarde el secretario académico, quien consideró que «este encuentro no es un mero trámite pendiente, es un acto de reparación, un reconocimiento y una fiesta». «La pandemia instaló una idea peligrosa según la cual cada uno puede arreglárselas solo pero la historia de esta Facultad demuestra lo contrario», dijo, y añadió: «Ningún proyecto personal existe sin un proyecto colectivo que lo sostenga. Traducido a esta ocasión, nadie se gradúa solo o sola».
Por eso, señaló que «la UBA es una obra colectiva que lleva más de dos siglos». «Hoy les pedimos que lleven consigo la responsabilidad de defender un país donde estudiar sea un derecho y no un privilegio, un país donde el conocimiento sea un bien público y donde nadie tenga que renunciar a su proyecto de vida porque no puede pagar», completó.
Finalmente, planteó: «este acto es una celebración pero también una invitación: no se vayan de la universidad, llévenla con ustedes». «En cada trabajo, en cada investigación, en cada intervención profesional, en cada decisión ética, habrá algo de esta casa acompañándolos. Felicitaciones por este logro inmenso», cerró.
En las primeras filas del auditorio, también estuvieron presentes el secretario de Gestión Institucional, Diego Bráncoli, la secretaria de Extensión Universitaria, Ianina Lois, la subsecretaria de Gestión Académica, Andrea Echevarría, y la subsecretaria de Acompañamiento a las Trayectorias Académicas, Verónica Mistrorigo.
Tras los discursos de los funcionarios, los protagonistas de la ceremonia juraron por su título y pasaron al escenario para una foto colectiva, ante el aplauso cerrado de sus familiares y afectos.