Una cita con el eterno debate nacional

El decano de la Facultad, Glenn Postolski, fue el coordinador de una charla realizada hoy sobre “Marxismo y Peronismo”, organizada por docentes de la cátedra López Fiorito y nutrida con las exposiciones del profesor Ruben Dri, el sociólogo y ex director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, y la directora del Instituto de Estudios para América Latina y el Caribe, Mabel Thwaites Rey.

Como presentador de la cita, Pablo López Fiorito explicó que el motivo de la cátedra, en términos generales, y el encuentro en curso, en particular, era la necesidad de “salir del mundo gris de la teoría” y tratar de comprender el “marxismo viviente”. En ese sentido, sostuvo que la pregunta que animaba la tenida era “qué implica la relación entre marxismo y peronismo, si es que el marxismo es la profundidad y el peronismo una epidermis o si el marxismo es una gigantesca conciencia con cierta falta de enjambre social”.

Cuando se le cedió el micrófono, el decano se manifestó gustoso por la invitación. “Más que coordinar esta charla, toda esta situación es una excusa para poder espiar y tomar nota”, dijo en alusión a las figuras del panel, y agregó que “resulta desde siempre interesante este debate que tantas emociones concita y tantos debates y discusiones acaloradas provoca”.
Al respecto, el decano consideró que en tiempos en los que el Estado nacional está en manos de fuerzas populares “esos debates pueden ser mucho más fuertes y las diferencias y contradicciones también”, pero distinguió esas etapas de las que son signadas por gobiernos de signo político diferente al de las mayorías. “Cuando el Estado nacional es conducido por la derecha, tenemos claro quién está del otro lado y esas diferencias pasan a segundo plano”, graficó.
Y bajo ese enfoque, llamó a “aprender de los cruces” en esos intercambios “para no sufrir momentos de retrocesos”.

A su turno, González se remontó a los albores del marxismo en Argentina, mencionando la historia de Germán Ave Lallemant a fines del siglo XIX y destacando que el desembarco de esa cosmovisión del mundo no es coincidente con el Manifiesto Comunista ni con El Capital. Además, repasó minuciosamente el derrotero intelectual de José Ingenieros, sus relaciones con el yrigoyenismo y su mediación frente al anarcosindicalismo, antes de desembocar en el peronismo y la figura de Juan Domingo Perón.

Llegado ese instante, González caracterizó al histórico líder como un coronel lector y estudioso, que admiró ciertos rasgos del mussolinismo y adhirió a conceptos prusianos previos al ascenso de Adolf Hitler. Con agudeza y cuidado, reconoció que aún en esos aspectos adoptados por el peronismo y la sociedad argentina había una dosis de sentido histórico que ya no aparece en los registros de Baby Etchecopar, argumentó entre las risas de los presentes en el Aula 300.

Luego, tomó la posta Dri, en cuyo análisis incorporó la idea de cristianismo. “Ni el peronismo ni el marxismo caminan sin el cristianismo”, aseguró, y adjudicó cuadros a derecha e izquierda en cada uno de esos tres movimientos.

Entre los asistentes, había graduados y estudiantes. Muchos de ellos, interesados en sumarse a la participación a través de los grupos de estudios alusivos al campo del debate que se mencionaron entre los avisos parroquiales de la charla.